LA FAMILIA.
Un donador puede hacer una gran diferencia e impactar la vida
de otras personas para siempre. Conozca el caso de nuestro
compañero el Ing. Rafael Garibay y su señora, María Elena Said Valades, quien
lamentablemente falleció de leucemia sin que el médico tratante hubiese considerado
la posibilidad de efectuar un trasplante de médula ósea de un no relacionado,
por desconocimiento o falta de experiencia al respecto. Es por
la vida de personas tan maravillosas que nuestro esfuerzo es diario e incansable
y esperamos
poner en su corazón el deseo para unírsenos en este loable esfuerzo. Presione
el siguiente vínculo para leer el testimonio.
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Porque me involucré con la Fundación Comparte Vida
Como la mayor parte de los
mexicanos, yo no tenía la menor idea de los desafíos y
necesidades del mundo de los transplantes de medula hasta que el
14 de Febrero de este año mi hija Ana Sofía fue diagnosticada de
Leucemia Linfoblástica Aguda. Verónica mi esposa y yo recibimos
rápidamente una educación no buscada en quimioterapia,
transplantes de medula, tratamientos alternativos y
probabilidades. Verónica entendió desde el primer instante lo
que tenía que hacer y acogió en su regazo a su hija enferma… a
su familia enferma. En mi rol de padre no me resultaba tan
claro lo que tenía que hacer, ya tenía un excelente equipo
medico atendiendo a Ana Sofía, solo me quedaba intentar proteger
su futuro.
Fue ahí donde comenzó mi
verdadera educación, conforme entendía que un transplante de
medula podría ser la salvación en el peor escenario me acerque a
Clara y al Donormo … y poco a poco, con su ayuda fuimos
absorbiendo las malas noticias, no teníamos un donador
compatible entre los hermanos de Ana Sofía, además, su perfil no
era de los mas comunes .. Sería una búsqueda difícil.
Fue en esa desesperanza
donde finalmente nos dimos cuenta que no éramos los únicos
pasando por éste trago amargo, que si nuestro “plan B” se veía
difícil, muchos mexicanos, por razones de etnia y de un banco de
donadores todavía pequeño, no tenían siquiera un “plan A”.
Entendimos que teníamos un llamado claro en donde confluían las
necesidades de una hija y las de nuestra comunidad con los
recursos y habilidades que Dios nos dio … no había dudas, la
enfermedad tomó finalmente un sentido, había que traer mas
donadores al Donormo.
Jorge Guerra Martínez,
México DF
9 de Octubre de 2005 |